LOS GENERADORES DE CÓDIGOS
Proliferan por la estratosfera enormes agujeros de ozono que no dejan que el oxígeno nos llegue a la cabeza. Y es que, en los últimos tiempos venimos asistiendo a la aparición de nuevos freaks de la escritura. Después de los libros de Jose María Aznar, Alfredo Urdaci, el negro de Ana Rosa y demás personajes megaestereotipados que no tienen ni puta idea de escribir, con perdón de la expresión, pero sí de cobrar, llega Daaaaaaaan Brauuuunnn (que por cierto, a propósito de Braun, la fábrica de electrodomésticos, echa el cierre)
Menudo Marrón nos ha caído ahora con lo de Dan Brown. O Dan Marrón, el hombre al que le fue encargado el custodiar no ya la escritura de libros como el archiconocido y leído Código Da Vinci, si no la comercialización desde una de las técnicas de marketing más eficaces: NO PROMOCIONARLO. Resulta que éste nuevo Luterillo, como alguien lo llamaba anoche en un programa de la Cuatro, la cadena generalista generadora del no menos antireligioso Polanco, se ha dedicado a generar código para la masa.Dan, las casualidades de que, tras años intentando derribar los pilares de la Iglesia a través de filósofos, pensadores renacentistas y demás personajes históricos que deberían de ser mitificados y glorificados por la gloria del planeta, llega el Marrones y en un momentito que me escribo un tocho, me lo pone a la venta una editorial que en su vida habia publicado un santo libro, y ala, a forrarse contentando a la masa.
¿Sexo, drogas & rock and roll?
De esta forma y no de otra, es lógico que los libros del Marron sean betsellers. Sin más publicidad que el boca a boca en un principio y con un contenido tan ampliamente aceptado por la humanidad, quien no se va a leer ese libro, de seguro dudosa construcción gramatical e histórica por lo que me han contado (porque no pienso leermelo). Lo de Dan, es como si cualquier otro autor intentará escribir un libro contando que el holocausto judío no fue tan crudo como lo pintaron... pero claro, para esto ya hay generador de código, y dice justo lo contrario. A los judíos, ni tocarlos que son los pobrecitos en toda esta historia, y si me los tocas, los generadores de leyes ya se encargan de tapar las bocas, tomarlos por locos esquizofrénicos o degradadores de la condición humana o vaya usté a saber...
Y ahora, no contentos con el Marrón del libro, los generadores de códigos nos pretenden vender la película, que a buen seguro estará cargada de imágenes subliminales bien montadas y predispuestas a condicionar el pensamiento de estas nuestras mentes a las que ya no les llega suficientemente bien el riego, gracias a la química introducida en nuestros alimentos.------------------------------------------------------
Y por si les ha pasado desapercibido en este texto...
Ustedes también pueden crear su propia novela de Dan Brown.
Etiquetas: Cultura









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