by Charlie Torres.

17 diciembre 2006

CONSOLA-ME


Y llegó la Navidad. Papa Nöel y los Reyes Magos preparan sus sacas y sus zurrones, mientras los mortales comenzamos a comernos los turrones, que de costumbre están mas caros que el año pasado, y digo más caros por dos razones: La primera, porque como todo, han subido su precio de un año a otro, y la segunda, porque con la precariedad laboral, este año son más los que no recibiran cesta de navidad o se unen al grupo de los que nunca la han recibido por trabajar en una empresa de trabajo temporal.


En este tiempo de paz y amor, es cuando los más pequeños y los no tan pequeños merecen nuestra atención, esa que sus padres les han negado durante el resto del año por culpa del trabajo, las prisas, el stress... Ahora es la época de enmendar ese daño irreparable que se hace hoy día a nuestra juventud mostrándoles día a día escasa atención. Es por ello, que con el afán paternal de "mis hijos van a tener lo que yo no tuve", padres entregados se dedican a conceder los caprichos e inbecilidades que el verdadero educador de nuestra juventud, nuestra querida televisión, se ha encargado de inculcar.


Y el regalo estrella de estas navidades, como el de muchas anteriores, vuelven a ser las consolas. Les pusimos lo de video como prefijo, para no llamar la atención sobre su verdadero nombre, curioso este para un cacharro que si bien sirve para algo, muchas veces es para condenar al fracaso el entendimiento de los jóvenes con sus padres, que una vez relegaron en la televisión la educacion de sus hijos, y que ahora lo hacen en estos trastos destinados a entretener al niño, la gran mayoría de las veces sin la supervisión parental. Y luego nos preguntamos cómo es que aumenta la violencia de nuestros jóvenes en las aulas, en la calle y en las propias casas con sus progenitores, cuando son los propios padres los que los han desatendido su educación, (aunque habría que matizar que en la gran mayoría de los casos no porque hayan querido sino porque la sociedad no les ha dejado dedicarles mayor tiempo). Educación esta que se ha relegado desde que el niño era un mico a la superpoderosa televisión, ante la cual nos hemos sentado todos desde los 2 años.


La consola, no es sino el instrumento definitivo de la sociedad de consumo para consolarnos a todos durante las navidades. Al padre, porque es lo que quiere el hijo, y al hijo, porque es lo que quiere el padre. Consolas que enseñan un mundo irreal, educando a nuestros jóvenes como si del real se tratase. Y eso, es una de las causas de la violencia en nuestra futura generación. Otra, lo son las drogas, pero tendremos suficiente navidad para que nieve y hablar de maravillosos polvos blancos.


A propósito de las consolas, les recomiendo el siguiente artículo, el cual, antes de finalizar este post encontré entre pensamientos similares al que acabo de expresar.

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